Cada donación que recibimos nos permite avanzar en nuestra misión de ayudar a las personas que viven en campamentos de refugiados a vivir vidas más saludables, más seguras y más dignas.
El 88 % de los refugiados en Líbano se encuentra bajo el umbral de la pobreza y eso es algo que no podemos cambiar. Sin embargo, si las ayudamos a mantenerse sanas, las familias pueden ir a trabajar y a la escuela regularmente, vivir con un poco menos de estrés y evitar tratamientos médicos costosos.